La micropigmentación está diseñada para acompañarte durante mucho tiempo, pero no es permanente. El pigmento va perdiendo intensidad de forma gradual para que el resultado pueda mantenerse natural y adaptarse a ti con el paso del tiempo.
Cada piel retiene el pigmento de manera diferente. El tipo de piel, la exposición al sol, tu rutina de skincare y tus hábitos pueden influir en cuánto tiempo se mantiene el resultado.
Después de tu primera sesión, dejamos que la piel complete su proceso de cicatrización. El resultado final se aprecia aproximadamente al mes y, a partir de ahí, podemos valorar si es necesario perfeccionar alguna zona.
Los retoques iniciales de micropigmentación se realizan generalmente entre las 4 y 6 semanas, según el procedimiento y la evolución de cada piel.
Con el tiempo también puedes realizar mantenimientos para devolver intensidad y definición al resultado cuando lo necesites.
La idea no es que tu micropigmentación se vea igual para siempre, sino que evolucione bonito contigo.